El niño 2026: Lo que los productores agrícolas y pecuarios deben saber para anticiparse desde ya!
👉 La transición climática más importante del año ya comenzó: Las predicciones lo confirman, y entenderlas a tiempo puede marcar la diferencia en tu producción. Aquí te explico qué viene y cómo empezar a prepararte desde ahora.
📅 8 de abril, 20265 minutos

Desde hace años he centrado mi trabajo en entender con detalle todas aquellas variables que impactan en la producción agrícola y pecuaria, siendo el clima uno de esos parámetros a los que más les pongo atención por la forma en como su dinámica moldea la producción agrícola y pecuaria en Colombia, mi país natal, en toda Latinoamérica y el mundo.El clima no es un tema menor y por eso me centraré en analizar su impacto teniendo en cuenta que estamos ubicados en una región que se caracteriza por ser una de las principales despensas de alimentos para el mundo, y de la cual recae una gran responsabilidad en la seguridad alimentaria global. Cuando los fenómenos climáticos se intensifican como ocurre en eventos extremos tipo El Niño o La Niña el clima deja de ser solo un factor más y se convierten en un riesgo directo que genera un gran impacto, pues desordenan ciclos productivos, afectan la calidad, reducen rendimientos y ponen presión sobre la estabilidad del sistema alimentario.
Hoy, mientras escribo estas líneas en abril, atravesamos los últimos rezagos de una Niña débil que se disipa lentamente, pero que aún deja su huella en forma de lluvias intensas e inundaciones en varias regiones de Colombia. Este puede considerarse como el cierre de un ciclo, pero recordemos que nuestro planeta es un organismo vivo y cambiante que constantemente cierra y abre ciclos y es por ello que lo que viene a continuación como un nuevo ciclo es, realmente, lo que me motiva a escribir hoy.
Si bien, para El Ministerio de Ambiente aún el Fenómeno del Niño no se reporta como oficial, ha señalado que: “Aunque todavía no nos corresponde declarar oficialmente un fenómeno de El Niño, lo responsable es informar a la ciudadanía que ya contamos con evidencia científica que confirma un creciente calentamiento del océano Pacífico.
Estas señales son una alerta temprana para el país, que nos permite anticiparnos, activar la preparación institucional y trabajar con las regiones para reducir riesgos y proteger a las comunidades. Sin embargo, según el Centro de Predicción Climática de la NOAA(Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica), se estima que entre junio y agosto, las probabilidades de que El Niño haga su llegada aumentan a un 62%, y según los estimativos no será una visita corta: los modelos sugieren que persistiría hasta finales de 2026.
Ahora bien, no te estoy contando esto para asustarte, sino más bien porque creo firmemente que un productor informado es un productor que puede manejar las condiciones adversas y no reacciona al final cuando hay que apagar el incendio. Y en este contexto, anticiparse no es opcional: Las decisiones que tomes en los próximos meses en manejo, nutrición, agua y planificación van a definir cómo terminará tu año productivo.
Pero antes de profundizar en el impacto del fenómeno de El Niño y en cómo anticiparnos para tomar mejores decisiones, vale la pena hacer una pausa para explicarte de forma sencilla, qué significa realmente cuando hablamos de El Niño y por qué es una condición que exige toda nuestra atención en este caso en sistemas agro:
Cuando hablamos de El Niño , nos referimos a un calentamiento anormal de las aguas del océano Pacífico, esto puede sonar lejano, pero ese cambio en el océano altera el comportamiento de la atmósfera y termina modificando el clima en regiones como Colombia. En la práctica, esto se traduce en menos lluvias, temperaturas más altas y periodos secos más prolongados.
¿Y por qué debe importarnos?
Porque ese cambio impacta directamente lo que pasa en nuestras fincas:
- El suelo pierde humedad más rápido.
- Las plantas entran en estrés, reducen su desarrollo y entran en modo supervivencia.
- Disminuye la disponibilidad y calidad de pasto.
- El agua que es un recurso limitado, definitivamente se convierte en un limitante.
El Niño no es solo un fenómeno climático, es un factor que cambia las reglas de la producción. Por eso exige atención: es el precursor de una serie de condiciones complejas que no podemos detener. En este punto, ya no se trata de si va a impactar o no porque es altamente probable, sino más bien de qué tan preparados estamos cuando lo haga.
Continuando con mis apreciaciones sobre el tema, estoy convencido de que la transición de tanta agua en el primer semestre a condiciones de sequía en el segundo es como pedirle al cuerpo que pase del frío extremo al calor extremo sin adaptación. Los cultivos, al igual que nosotros, necesitan tiempo para ajustarse.
Departamentos como La Guajira, Magdalena, Atlántico, Antioquia, Cundinamarca y Huila ya están siendo identificados como zonas críticas donde menos lluvias y más calor se convertirán en la norma durante el segundo semestre. Lo que más me inquieta es lo que están mostrando los modelos europeos: octubre de 2026 podría marcar el punto máximo del fenómeno. De cumplirse estos escenarios, estaríamos frente a una de las olas de calor más intensas registradas en Colombia.Y esto no ocurre en cualquier momento del año.
Octubre es un mes clave para la producción agrícola colombiana pues es el momento en que un gran porcentaje de productores esperan sus cosechas principales:
- El café entra en una de sus fases productivas más importantes en varias zonas del país.
- El maíz y el arroz deberían estar consolidando su producción.
- En regiones andinas, cultivos como el aguacate Hass alcanzan momentos determinantes de cosecha. Es decir, el posible pico del fenómeno coincide directamente con el momento en que el esfuerzo de todo el año debería traducirse en producción.
Sé que cuando escuchas frases como “la ola de calor más intensa” o incluso en algunos reportes periodísticos lo mencionan como: “el súper Niño”, es normal que aparezca la preocupación, y es completamente válido, como productores conocemos de primera mano lo que puede causar un verano intenso y prolongado en nuestros sistemas productivos. Déjame hablarte de algo clave para anticiparnos:
La vulnerabilidad de los cultivos
Diversos análisis del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia, junto con entidades del sector agropecuario, coinciden en que ciertos sistemas productivos tienden a ser más sensibles durante eventos de El Niño. Entre los más expuestos suelen mencionarse cultivos como maíz, arroz, papa, yuca, hortalizas, palma de aceite, caña panelera, caucho y frutales, principalmente por su alta dependencia de la disponibilidad hídrica y su sensibilidad a incrementos de temperatura.
Más que una lista estática, lo importante es entender que cultivos con alta demanda de agua o en etapas críticas coincidiendo con déficit hídrico son los más vulnerables; además, diferentes reportes sectoriales y análisis técnicos han documentado un comportamiento recurrente durante estos eventos: no solo disminuye la disponibilidad de agua, sino que aumentan las presiones por plagas y enfermedades, generando una doble carga sobre la producción.
Ahora, cuando se revisan estudios más específicos, los impactos pueden ser significativos, pero es importante interpretarlos con contexto.Investigaciones de Alliance of Bioversity International and CIAT han mostrado que, en eventos fuertes de El Niño, la producción de arroz en ciertas zonas puede reducirse de forma considerable, especialmente en sistemas de secano. Sin embargo, cifras como reducciones cercanas al 80–90% suelen estar asociadas a escenarios extremos o condiciones muy localizadas, no necesariamente a promedios nacionales.
Lo que sí es consistente en la evidencia es que, los requerimientos de riego aumentan en contextos de mayor temperatura y menor precipitación, donde la productividad puede caer de forma importante si no hay infraestructura o manejo adecuado del agua. Los precios tienden a presionarse al alza cuando hay afectaciones regionales relevantes en la oferta, lo que nos lleva a concluir que el impacto no es uniforme, pero sí suficientemente significativo como para afectar tanto la producción como los mercados.
En el caso del café, análisis de entidades como la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia han mostrado que los efectos dependen mucho de la región y del momento fenológico. En algunas zonas, déficits hídricos pueden afectar floración y llenado de fruto. En otras, una reducción de lluvias puede incluso favorecer ciertas etapas, si hay suficiente humedad acumulada, esto explica por qué no todo el país se comporta igual, incluso dentro del mismo cultivo.
Para el maíz y el arroz, organismos como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura han advertido que los ciclos productivos que coinciden con el segundo semestre del año suelen ser más sensibles en escenarios de El Niño, especialmente en sistemas dependientes de lluvia. En Colombia, una parte importante de la producción de maíz y arroz se concentra en estas ventanas, por lo que una alteración en lluvias durante estos meses puede tener impactos relevantes en la oferta nacional.
Ahora bien, hay algo que no podemos perder de vista y es el el impacto que es profundamente regional:
- Orinoquía: sistemas de secano (especialmente arroz y maíz) son altamente sensibles a déficits prolongados de lluvia.
- Región Andina: cultivos como papa, hortalizas y cebolla pueden enfrentar estrés hídrico combinado con eventos de heladas en algunas zonas.
- Caribe y zonas cálidas del norte: la principal limitante suele ser la disponibilidad de agua para riego, especialmente en arroz y maíz.
Finalmente, sobre la escala del riesgo, diferentes estimaciones han señalado que millones de hectáreas en Colombia pueden estar expuestas a condiciones de sequía durante eventos de El Niño, lo importante no es el número exacto de Hectáreas afectadas, sino la magnitud del mensaje: estamos hablando de una afectación potencial a gran escala, que exige planificación, no reacción.
Si trabajas en ganadería, es probable que ya estés sintiendo la presión, durante eventos de sequía asociados a El Niño, se ha documentado una reducción en la disponibilidad y calidad de forraje, junto con un aumento en el estrés térmico del ganado. Esto no solo afecta la producción de leche y carne, sino también variables reproductivas y la condición corporal de los animales.
De acuerdo con análisis históricos de entidades como el IDEAM y reportes sectoriales, eventos como el de 2015–2016 generaron caídas relevantes en productividad pecuaria, especialmente en sistemas dependientes de pasturas sin riego o suplementación estratégica. Además, el impacto no se queda en el corto plazo, pues la degradación de praderas y la menor recuperación de suelos pueden extender los efectos incluso después de que regresen las lluvias.
En cacao, el riesgo también es alto, especialmente en etapas tempranas, según recomendaciones técnicas de la Federación Nacional de Cacaoteros, las plantaciones jóvenes (menores de 2–3 años) son particularmente vulnerables al déficit hídrico.
En estas fases:
- El sistema radicular aún es limitado.
- La planta tiene menor capacidad de tolerar estrés.
- La mortalidad puede incrementarse si no se maneja adecuadamente la humedad. Más que un “riesgo absoluto”, lo que muestran los datos es que: una sequía prolongada mal manejada puede comprometer seriamente el establecimiento del cultivo y retrasar su entrada en producción.
Pero hay algo importante que no podemos perder de vista y es que lo que diferencia a un productor resiliente de uno vulnerable no es la ausencia de problemas, sino su capacidad de anticiparse a ellos. Justo ahí es donde quiero aportarte, no desde promesas vacías, sino desde la experiencia y el análisis en campo, para acompañarte a tomar decisiones clave que te permitan prepararte y enfrentar los momentos más críticos del fenómeno a través de una serie de estrategias que considero fundamentales para anticiparnos desde ahora:
Estrategias para anticiparse el Fenómeno de El Niño
1. 💧 Gestión y gobernanza del agua como una de las prioridades más críticas
- Revisa, repara y optimiza sistemas de riego existentes.
- Implementa riego eficiente en la medida de tus posibilidades: goteo o microaspersión donde sea viable.
- Construye o mejora reservorios, jagüeyes o sistemas de almacenamiento.
- Prioriza riego en etapas críticas del cultivo y en zonas de mayor radiación, no de forma uniforme.
- Establece acuerdos comunitarios con vecinos para el uso solidario y eficiente de las fuentes hídricas compartidas.
- Cosecha de agua de lluvia a gran escala: Más allá de los tanques convencionales, la estrategia de "Sembrar Agua" mediante la adecuación de jagüeyes con geomembranas y sistemas de captación en techos de establos permite almacenar volúmenes masivos durante las últimas lluvias previas al fenómeno, garantizando autonomía de hasta 90 días.
- Estudios de la FAO muestran que mejorar la eficiencia del riego puede reducir pérdidas productivas significativamente en escenarios de sequía.
2. 🌾 Manejo del suelo
- Mantén coberturas vegetales o mulch para conservar humedad, malezas nobles o plantas de cobertura de bajo crecimiento que no compitan por nutrientes pero que protejan el suelo.
- Incrementa materia orgánica que mejora retención de agua, utilizar restos de cosechas previas o rastrojo sobre la base de las plantas. Esto actúa como un aislante térmico que evita la evaporación rápida del agua y mantiene la temperatura de las raíces estable.
- Reduce labores intensivas que expongan el suelo.
- La aplicación de microorganismos eficientes y micorrizas en las raíces ayuda a que las plantas exploren un mayor volumen de suelo en busca de agua residual. Es una estrategia de "seguridad subterránea" que se debe aplicar antes de que el suelo se compacte por el calor.
- Un suelo con buena estructura puede retener hasta un 20–30% más de agua disponible, según literatura agronómica.
3. 🐄 Estrategia forrajera - Ganadería
- Establece bancos de forraje (ensilaje, henolaje) con anticipación.
- Ajusta carga animal según disponibilidad proyectada.
- Anticiparse es preparar el metabolismo del animal: El uso de bloques multinutricionales y minerales quelatados meses antes de la sequía mejora la condición corporal del ganado, permitiéndole resistir mejor la escasez de pasturas sin desplomar la curva de producción de leche y/o carne.
- En eventos pasados, los sistemas que planificaron reservas lograron reducir pérdidas productivas y mortalidad frente a sistemas reactivos
4. 🌳 Manejo de microclimas:
Mientras el clima regional es algo que no podemos controlar, las condiciones de temperatura, humedad y luz en el entorno inmediato de la planta o el animal (microclima) es un espacio donde sí tenemos poder de decisión.
- Implementa sombrío en café, cacao y frutales, mediante una arquitectura de sombra con arreglos agroforestales.
- En ganadería un sistema silvopastoril con árboles dispersos en potreros puede reducir la temperatura ambiente entre 3°C y 5°C en comparación con un potrero a cielo abierto.
- Protege plantas jóvenes.
- El viento seco y cálido de El Niño acelera la transpiración de las plantas y la deshidratación del suelo, Establecer cercas vivas con especies nativas de diferentes alturas. Esto rompe la velocidad del viento y crea una "bolsa" de aire más húmedo y fresco dentro del lote, esto puede reducir la pérdida de agua por evapotranspiración hasta en un 20%.
- Sistemas con sombra pueden reducir temperatura del suelo y planta, y mejorar la retención de humedad.Mientras el clima regional es algo que no podemos controlar, las condiciones de temperatura, humedad y luz en el entorno inmediato de la planta o el animal (microclima) es un espacio donde sí tenemos poder de decisión.
5. 📅 Ajustes en planificación productiva
- Evalúa adelantar o retrasar siembras según pronósticos.
- Evita que fases críticas coincidan con picos de estrés.
- Diversifica cultivos o ciclos cuando sea viable.
- No elimina el riesgo, pero lo redistribuye y reduce exposición.
6. 🤝 Gestión colectiva del riesgo
- Comparte infraestructura cuando sea posible.
- Mantente conectado con asistencia técnica local.
7. 📡 Información como herramienta productiva
- Sigue boletines del IDEAM.
- Revisa alertas del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural de Colombia.
- Ajusta decisiones en función de información actualizada, no supuestos.
- Por supuesto usa Harvis, recibirás alertas y con base en el conocimiento de tu sistema productivo tendrás acompañamiento técnico preciso según las condiciones de tu finca ya que puede medir índices como el NDVI (Índice de Vegetación de Diferencia Normalizada). Mediante imágenes satelitales con las que puedes detectar qué zonas de tu finca están empezando a sufrir estrés hídrico antes de que sea visible al ojo humano, permitiéndote focalizar el riego donde más se necesita.

Para cerrar...Hay algo importante que decir y es que no partimos de cero.
Instituciones, gremios y productores ya han enfrentado eventos similares, a hoy existen planes de contingencia en construcción y aprendizaje acumulado en los diferentes segmentos que componen el sector agrícola y pecuario.
El Niño 2026 no es solo un desafío climático, es un llamado a la excelencia técnica. La diferencia entre el éxito y la pérdida este año no la determinará el termómetro, sino nuestra capacidad de anticipación, no estamos ante un fenómeno desconocido, sino ante uno que ya nos ha puesto a prueba y del cual siempre hemos salido fortalecidos.Seguiré monitoreando de cerca cada actualización, modelo y pronóstico que emitan las autoridades meteorológicas para traerte información en tiempo real.
Este es un camino que recorreremos juntos, ajustando las velas según sople el viento. Mantente alerta, mantente preparado y, sobre todo, mantente conectado.
Referencias consultadas
- NOAA Climate Prediction Center - Pronóstico ENSO: https://www.cpc.ncep.noaa.gov/products/analysismonitoring/ensoadvisory/ensodisc_Sp.shtml
- Infobae - "Cuándo comenzará en Colombia el fenómeno del Niño 2026": https://www.infobae.com/colombia/2026/04/07/cuando-comenzara-en-colombia-el-fenomeno-del-nino-2026-podria-ser-la-ola-de-calor-mas-fuerte-desde-que-se-tienen-registros/
- Diario del Huila - "El Niño 2026 podría traer la ola de calor más fuerte": https://diariodelhuila.com/el-nino-2026-podria-traer-la-ola-de-calor-mas-fuerte-en-la-historia-reciente-de-colombia/
- El Colombiano - "Súper fenómeno de El Niño 2026: pronóstico Colombia": https://www.elcolombiano.com/medio-ambiente/super-fenomeno-de-el-nino-2026-pronostico-colombia-LM35289662
- El Tiempo - "Alertan por posible súper El Niño en Colombia": https://www.eltiempo.com/amp/economia/sectores/alertan-por-posible-super-el-nino-en-colombia-y-crecen-riesgos-de-racionamiento-de-energia-ademas-de-impacto-en-los-alimentos-e-inflacion-3546053
- Agronegocios - "Los cultivos más afectados por El Niño": https://www.agronegocios.co/agricultura/los-cultivos-mas-afectados-por-el-nino-3768297
- Bloomberg Línea - "Fenómeno de El Niño: así golpea a los cultivos en Latam": https://www.bloomberglinea.com/2024/02/14/fenomeno-de-el-nino-asi-golpea-a-los-cultivos-los-precios-y-la-alimentacion-en-latam/
- Alliance Bioversity International - CIAT - "El fenómeno de El Niño y los efectos en el mercado mundial del arroz": https://alliancebioversityciat.org/publications-data/el-fenomeno-de-el-nino-y-los-efectos-en-el-mercado-mundial-del-arroz
- El Colombiano - "Arroz, cereales, frutas y ganado, los más afectados ante El Niño": https://www.elcolombiano.com/negocios/agro/arroz-cereales-frutas-y-ganado-los-mas-afectados-ante-un-fenomeno-del-nino-KD21110965
- IDEAM. "Probable desarrollo de El Niño en el segundo semestre de 2026 activa alerta temprana en el país": https://www.ideam.gov.co/sala-de-prensa/noticia/probable-desarrollo-de-el-nino-en-el-segundo-semestre-de-2026-activa-alerta-temprana-en-el-pais